Ricardo Arjona, del romanticismo urbano al sonido minimalista

Música

Ricardo Arjona, del romanticismo urbano al sonido minimalista

Ricardo Arjona siempre fue un contador de historias, durante más de tres décadas, sus canciones combinaron ironía, crítica social y amor en todas sus formas. En sus últimos discos, Blanco y Negro, grabados entre Londres y Antigua Guatemala, el músico se alejó de los artificios sonoros para buscar algo más profundo: la verdad emocional detrás de cada verso. En esta nueva etapa, Arjona deja a un lado la orquesta pop y los arreglos grandilocuentes que caracterizaron sus éxitos de los 2000, como «Dime que no» o «Te conozco». En su lugar, aparecen guitarras suaves, percusiones mínimas y un registro vocal que prioriza la cercanía sobre el espectáculo. Ahora crea una atmósfera cálida y contemplativa. Temas como «Morir por vivir» o «El Amor Que Me Tenía» muestran a un Arjona más terrenal, capaz de escribir sobre la vejez, la pérdida o el paso del tiempo con una madurez que conmueve.
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