El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arribó a Cuba el pasado viernes en lo que podría ser su último viaje oficial, en medio de un severo cerco energético impuesto por Estados Unidos a la isla, que ha amenazado a naciones y empresas que mantengan relaciones con el país caribeño. Durante su visita, Petro defendió su presencia en Cuba, enfatizando el apoyo que la isla ha brindado a los esfuerzos de paz en Colombia. «Quiero desde Cuba oponerme a una guerra en el Caribe», manifestó el mandatario colombiano en la plataforma X. «Se habla de invasiones y misiles en la isla de Cuba, que ha educado a 2.000 médicos colombianos, ayudó a Juan Manuel Santos a lograr la paz con las FARC y salvó a cientos de miles de personas con su vacuna contra el COVID-19». «Ni los misiles, ni la invasión ni el bloqueo son soluciones a los problemas de la humanidad», añadió Petro. En abril, el presidente colombiano había comparado el bloqueo económico a Cuba con un «genocidio» que podría «matar a un pueblo de hambre», abogando por un enfoque basado en el diálogo. La isla mantiene un sólido programa de cooperación en la formación de profesionales colombianos, especialmente en el área de la medicina. Esta semana, el gobierno cubano expresó su preocupación por la decisión de De la Espriella, señalando que dicha postura «subordina» la política del país a las exigencias de Washington.
